Normalmente pensamos que cuanto más completo resulte un dispositivo electrónico es mejor, y suele ser verdad, pero hay excepciones. Ya que, cuando hablamos de combinar en el mismo aparato dos tipos de experiencia de usuario completamente distintas, requisitos de hardware diferentes y dos concepciones muy divergentes de lo que debe ser un sistema operativo móvil, puede pasar que el resultado se vuelva un producto inconsistente y con importantes incoherencias. ¡Te explicamos las razones!
Parece que combinar las numerosas aplicaciones táctiles disponibles en el ecosistema de robot verde con la novedosa interfaz y el modo escritorio de Windows 8 está convirtiéndose en una tendencia popular. Primero fue en un sobremesa como en el ASUS Transformer AiO, luego en el ASUS Transformer Trio, un portátil muy peculiar, y ahora otra marca se acoge a esta la moda con el Samsung ATIV Q. Resulta innegable que hay razones para unir estas dos plataformas en el mismo aparato, pero también hay motivos de peso para mantenerlas separadas, de los que os vamos a dar cuenta a continuación:

- Diferentes experiencias de usuario: puede que el consumidor experto se acostumbre fácilmente, pero para los novatos resultará bastante confuso cambiar entre dos interfaces tan distintas, además de que a nivel estético es de lo más extraño.
- Variados tamaños de pantalla: Windows 8 está optimizado sobre todo para tamaños de pantallade 10 o más pulgadas, y Android para 10 pulgadas o menos. Combinarlos supone, en muchos casos, que uno de los sistemas operativos no se adapte bien a las dimensiones del gadget.
- Coste extra: para un aparato con el sistema de Google añadir Windows implica el coste de la licencia, pero si partimos de un PC en muchos casos también tendremos que gastar en hardwareadicional.
- Funciones redundantes: lo que está intentando conseguir Windows 8 es emular y mejorar a Android, y seguramente lo conseguirá a un nivel básico en un período breve, por lo que en menos tiempo del esperado ambas experiencias resultarán redundantes.
- Android funciona en Windows: existen numerosas máquinas virtuales y otras soluciones especializadas en hacer correr aplicaciones Android en PC con arquitectura x86, por lo que si necesitamos una app en concreto representa una solución mucho menos aparatosa.
- Obligar y no escoger: si hay máquinas que corren ambos sistemas, ¿por qué no ofrecer al cliente si quiere uno, otro o los dos? O que incluso en la vida del aparato lo pueda modificar, de forma que en cada momento se adapte a sus necesidades.
Estas son las razones por las que pensamos que mezclar Android y Windows 8 no se debe considerar una idea tan buena como puede parecer a primera vista. Aunque no cabe duda de que existen motivos a favor de esta peculiar unión, ha de ser cada consumidor el que debe valorar sus necesidades y preferencias a la hora de adquirir un gadget, sobre todo porque estos híbridos no resultan muy económicos. Nosotros hemos expuesto nuestros argumentos, ahora te toca hablar a ti.
¿Te parece buena idea mezclar estos sistemas operativos? ¿Crees que se potencian entre sí, o que más bien resultan incompatibles?



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